
Embárcate en la ruta de senderismo más célebre de Sudamérica. Cuatro días de expedición a través de bosques nubosos, pasos de alta montaña y recintos arqueológicos exclusivos, culminando con el ingreso triunfal a Machu Picchu por la mítica Puerta del Sol.
El Camino Inca de 4 días y 3 noches representa la cúspide de la experiencia arqueológica y de aventura en el territorio peruano, atrayendo a senderistas de todo el globo. Esta ruta histórica, pavimentada meticulosamente por el Imperio Incaico hace más de 500 años, atraviesa múltiples pisos ecológicos, desde los áridos y gélidos paisajes altoandinos hasta la exuberante biomasa de la ceja de selva. El sendero está estrictamente regulado por el gobierno peruano, permitiendo el ingreso de solo 500 personas por día, cifra que incluye a los imprescindibles guías, cocineros y porteadores. Esta medida se implementó a principios de los años 2000 para mitigar el severo impacto ambiental y de salubridad causado por la sobreexplotación turística. Los expedicionarios se enfrentan al reto físico de superar el imponente paso de Warmi Wañusca (Paso de la Mujer Muerta) a 4,215 msnm, pero son recompensados con la exploración de ciudadelas inaccesibles por otros medios, tales como Runkurakay, Sayacmarca y la espectacular Wiñay Wayna. Debido a la rigidez del sistema de cuotas, la reserva anticipada de 5 a 8 meses es obligatoria, y los permisos emitidos son intransferibles bajo cualquier concepto.
Traslado vehicular desde Cusco hasta el KM 82 (Piscacucho), punto de control oficial del Sernanp. La caminata inicia bordeando el río Urubamba con vistas al nevado Verónica. Se visita el enorme sitio arqueológico de Llactapata antes de un ascenso gradual por el valle de Cusichaca hacia el primer campamento en el sector de Ayapata.